Ladies And Gentleman welcome to my own WORLD

lunes, 29 de diciembre de 2008

**Por ella, siempre por ella**


SIEMPRE POR ELLA:

El alma pesa, los ojos duelen y el corazón se encoje, no hay más, solo queda un hueco muy vacío que pese a la gente que pasa y pasará por nuestra vida para intentar tapar lo que un día fuiste tu para nosotros, no lo conseguirá, pues te aseguro Sara, que tu ausencia pesa, pero para que regodearnos en la miseria que nos sentimos pudiendo recordarte cada día, recordarte por lo que siempre fuiste para todos, y digo para todos porque sean de donde sean y te conocieran poco o mucho, no hay cosa que mas destacar en ti que tu incesante SONRISA.

Me gustaría poder estar serena, recordar de una vez lo que fuiste para tus padres y familia, para laura, para ana, para Víctor, para todas tus amigas y amigos, y sobre todo, para mí. Es complicado, complicado y difícil hablar de alguien que pueda hacer tanta mella en tu vida, ¿Cuánto tiempo hemos tenido para aprovecharte, Sara? En realidad, poco, ni la mitad de las risas y suspiros que pensaba gastar junto a ti…
No quiero despedirme de nada, ni echar tierra a recuerdos y vivencias, tampoco olvidar tus hamburguesas del MC Donald, como olvidarlo, “llegabas con un hambre atroz, te comías una hamburguesa chiquitita, mas o menos del tamaño de un “happy meal” y ya no te entraba nada mas, laura y yo, carnívoras atroces, nos sonreíamos cuando al acabar te sentías tan gorda tan gorda como un elefante”, sonrío al recordarlo, porque la ultima vez que tuvimos la oportunidad de sonreír por ese motivo, fue el sábado, bendito sea el día en el que al despedirme te prometí llevarte una hamburguesa, “¡si hace falta me la escondo en el abrigo!, burlo la seguridad del hospital, y mi Gordi tiene su hamburguesa” Te prometí, la promesa no a acabado Sara, es mas, pienso comérmela contigo, cualquier día, sea cual sea, no lo sé, nadie lo sabe, me la comeré contigo, y luego esperaremos a laura, y ana, y a quien tu quieras, esperare hasta el fin de la eternidad para verte comer tu hamburguesa, porque aun no comprendo como una cosa tan pequeñita, puede dar tanto mal.

No quiero terminar, no me puedo despedir, me falta aliento y me sobra el sentimiento, no puedo describirte nada, pues no me queda nada mas que sentir tu voz calida, tal y como decía nuestro amigo Víctor, ¡como los Ángeles! solo me gustaría pedirte una ultima cosa, que vayas adonde vayas, y estés donde estés ahora mismo, no llores, no llores nunca pues siempre fuiste pura sonrisa, espero que nadie tenga el valor de decirte: “Shhs!!Sara, no te rías tan alto”, no por favor, ríete tan alto que todo el firmamento tiemble de envidia, que el agudo de tu risa, rompa con todo aquello que un día temiste, pues recuerda que nunca, nunca estarás sola, te llevaremos con nosotros, ahí donde no puede entrar nadie, en el terreno mas infranqueable que tendremos en nuestra vida, en nuestro corazón Sara, ahí donde tu siempre estuviste…


Te Queremos Pequeña, Para Siempre….

No hay comentarios:

Publicar un comentario