Ladies And Gentleman welcome to my own WORLD

domingo, 29 de mayo de 2011

FicTion


Porque al recordar tu mano sobre aquel mármol frío, el frío deja de ser frío y ya no hiela.

Porque la primera vez que tu rizo se enredó en mis dedos supe que seria muy difícil el dejarte marchar, no desistir nunca, porque si, porque el hielo congela pero no hay frío mas duro que aquel que quema, que se hunda en las entrañas que ahora puede,

que cuando tu estas cerca todo perece porque nada se sabe de tu sonrisa, que todo lo vale, que a todo le dice un “cójeme fuerte y no tengas miedo”…

¿A que podría yo tenerle miedo? Si he olvidado todo numero por debajo de 2, 2 vidas, 2 tenedores, 2 corazones… Que me parta un rallo si es mentira, si la lluvia ya no salpica porque en todos los charcos veo tu nombre y en todas las ventanas una salida, si, quiero salir, quiero soltarle al mundo que soy egoísta, que guardo algo, que por encima de mi hay muy pocas cosas pero una de ellas eres tu, para que engañarnos, para que engañarme, por ti seria capaz de hundir el mundo, de buscar en cada uno de los cráteres de la luna en los que te escondes, porque eres así, porque siempre quisiste ser tan alta como ella, y que ironía Ella no es mas que eso, mas que luna, mientras que tu haces que el norte pierda el sur y que el sur vaya dando tumbos por cualquier corazón descosido… Porque tienes la costumbre de dar a todo la vuelta, porque no te conformas, porque conmigo lo has hecho, porque mi mano busca la tuya y porque tu rizo… Tu rizo sigue enredado en mis dedos.

lunes, 16 de mayo de 2011

Es que no hace falta...

No hacen falta demasiadas palabras para saber cuando la situación se ha desvocado

No hacen falta muchos susurros para interpretar un vacío tan grande que ni la mas pastelona de las películas es capaz de llenar

No hacen falta muchas personas para saber cuanto y como, para que todo sangre

No hacen falta llamadas de socorro, porque hasta los extintores de 5 km a la redonda han estallado de la presión

No hace falta que evites gotas al caer, porque ni la puta pared es capaz de aplacar el ruido que sale de ellas.

No hace falta que te den de ostias para ver que no estas soñando, que llevas despierta y sin dormir días, y que por el momento, la vida no es sueño y Calderón sigue muerto.

Tampoco hace falta que se sienta, que se entienda, el óxido corroe las sobras hasta que encontramos otro clavo.